Pasamos un tercio del día en la cama, y las sábanas acumulan sudor, células de piel, restos de cremas y ácaros del polvo. Por eso conviene lavarlas más a menudo de lo que mucha gente cree.
¿Cada cuánto?
- Lo recomendable: una vez por semana.
- Como mucho, cada dos semanas si la cama se usa poco.
- Más a menudo (cada 3-4 días) si sudas mucho, hace calor, tienes alergia a los ácaros, duermes con mascotas o alguien está enfermo.
La funda de almohada es la que más conviene cambiar seguido (contacto con cara y pelo): si puedes, cada pocos días.
¿A qué temperatura?
- 40 °C para el lavado habitual de algodón.
- 60 °C de vez en cuando para una higiene a fondo: a esa temperatura se eliminan la mayoría de bacterias y ácaros del polvo. Ideal si hay alergias.
- Lino y algodones delicados o de color: sigue la etiqueta (muchas veces 30-40 °C).
Si dudas con cada tejido, mira la guía de temperaturas.
Trucos para una cama más fresca
- Airea la cama cada mañana antes de hacerla: deja que se evapore la humedad de la noche.
- Ten dos juegos de sábanas y ve rotando: siempre tienes recambio limpio.
- No guardes las sábanas húmedas: sécalas bien para evitar olor a cerrado.
Lavar la ropa de cama grande
Las sábanas de matrimonio, las fundas nórdicas y las colchas ocupan mucho. Si no caben bien en tu lavadora, una máquina grande de lavandería autoservicio te lava todo el juego de golpe y lo secas el mismo día. Busca la más cercana en el mapa. Y para el nórdico, mira cómo lavar un edredón.