La secadora es una maravilla cuando llueve o tienes prisa, pero usada a lo loco encoge jerséis y arruina prendas técnicas. La clave es saber qué meter y a qué nivel.
Qué SÍ puede ir a la secadora
- Algodón resistente: toallas, sábanas, ropa interior, calcetines, camisetas básicas.
- Vaqueros (encogen un poco; saca con algo de humedad).
- La mayoría de prendas con el símbolo de un círculo dentro de un cuadrado en la etiqueta.
Qué NO meter
- Lana, seda y prendas delicadas: encogen o se estropean.
- Ropa de deporte técnica y tejidos elásticos: el calor daña las fibras y la elasticidad.
- Prendas con estampados de plástico o lentejuelas: se despegan.
- Sujetadores con aro, gomas y elásticos: se deforman.
- Cualquier etiqueta con el círculo tachado dentro de un cuadrado = no secadora.
Cómo usarla bien
- No la llenes hasta arriba. La ropa necesita voltear; con espacio seca antes y se arruga menos.
- Usa temperatura media salvo para toallas y algodón grueso.
- Pelotas de secado (o de lana): separan la ropa, reducen el tiempo y dejan los nórdicos esponjosos.
- Saca la ropa con algo de humedad y cuélgala un momento: menos arrugas y menos plancha.
- Limpia el filtro de pelusa en cada uso: seca mejor y es más seguro.
Cuándo es mejor tender
Si no hay prisa y hace buen tiempo, tender ahorra energía y cuida más la ropa. La secadora gana cuando llueve, en invierno, o cuando necesitas la ropa el mismo día, que es justo lo que ofrece una lavandería autoservicio: lavas y secas en menos de una hora.
Lava y seca fuera de casa
Las lavanderías autoservicio tienen secadoras grandes ideales para toallas, sábanas y coladas voluminosas. Busca una en el mapa. Y para nórdicos y mantas, mira cómo lavar y secar un edredón.