Sí, se pueden lavar zapatillas en la lavadora, y quedan como nuevas si lo haces bien. La clave está en la preparación y en usar un programa suave. Aquí tienes el método que funciona.
¿Qué zapatillas puedes lavar a máquina?
- Sí: lona, algodón, malla sintética, deportivas de tela (las típicas sneakers blancas).
- Con cuidado: cuero sintético y algunos materiales técnicos (mejor a mano).
- No: cuero auténtico, ante/serraje, charol, y zapatillas con pegado delicado o luces. Esas se limpian a mano.
Si dudas, mira la etiqueta interior o la web del fabricante.
Prepáralas antes de lavar
- Quita los cordones y las plantillas. Se lavan aparte (los cordones en una bolsa de malla; las plantillas, a mano).
- Cepilla el barro seco de la suela y los laterales.
- Mételas en una bolsa de lavado (o en una funda de almohada cerrada). Evita que golpeen el tambor.
- Añade un par de toallas viejas a la carga: amortiguan los golpes y equilibran el tambor.
Programa y detergente
- Programa delicado o en frío (30 °C).
- Centrifugado bajo (400-600 rpm).
- Detergente normal, sin lejía (amarillea los blancos con el tiempo; para blanquear, mejor bicarbonato).
En una lavandería autoservicio te viene bien porque puedes hacerlo sin meter las zapatillas en tu lavadora de casa, y secarlas aparte.
El secado: nunca a máquina
No metas las zapatillas en la secadora: el calor despega suelas y deforma. Sécalas al aire, rellenas de papel (absorbe humedad y mantiene la forma), lejos del sol directo y de radiadores.
Tardan un día en secar del todo. Ten paciencia: el calor es el enemigo número uno de unas buenas zapatillas.
Dónde lavarlas
Si no quieres usar tu lavadora para esto, una lavandería autoservicio es perfecta. Busca la más cercana en el mapa y aprovecha para dejar también una colada al día.